
Tras la detención de un varón, la investigación sigue abierta para esclarecer los hechos, según ha informado la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha
La Policía Nacional ha hallado en una vivienda de Albacete el cuerpo sin vida de María Isabel de la Rosa Cozar, vendedora de la ONCE de la que no se sabía nada desde el jueves 19 de agosto, y ha detenido a un hombre relacionado con estos hechos. La investigación continúa abierta para esclarecer los hechos, según ha informado la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha.
María Isabel tenía 44 años, medía metro sesenta y tenía el pelo largo, liso y rubio. De complexión gruesa y con ojos castaños, esta trabajadora de la ONCE presentaba una cojera en su pierna derecha y estaba considerada una persona vulnerable. Se encontraba desaparecida desde hace cinco días, algo que anunció la asociación SOS Desaparecidos, responsable de centralizar las demandas sobre desapariciones hacia instituciones y organismos públicos y privados competentes.
🆘 DESAPARECIDA.#sosdesaparecidos #Missing #desaparecido #España #Albacete pic.twitter.com/iGHfDVy2p6
— 𝐀𝐋𝐄𝐑𝐓𝐀 𝐃𝐄𝐒𝐀𝐏𝐀𝐑𝐄𝐂𝐈𝐃𝐎 (@sosdesaparecido) August 21, 2021
Tal y como habían podido confirmar desde ‘El digital de Albacete’, las autoridades barajaban diferentes hipótesis. Lo último que se supo de María Isabel es que desapareció mientras estaba trabajando, y que no constaban operaciones con el terminal con el que trabajaba desde las 16:00 del jueves. «Tiene una zona de venta en Albacete que abarca el barrio de Parque Sur y Arquitecto Vandelvira, donde desarrolla su labor de ofrecer la ilusión en muchos establecimientos de hostelería», había indicado el delegado de la ONCE en Castilla-La Mancha, Carlos Javier Hernández, al citado medio regional.
El portavoz de SOS Desaparecidos, Joaquín Amills, había asegurado en ‘Espejo Público’ que la principal preocupación por la desaparición de María Isabel radicaba en que «no obedece a patrón de voluntariedad«. Hernández, por su parte, había asegurado que llevaba «mucho tiempo» trabajando con la ONCE y por eso se trataba de una «persona muy conocida». Además, era una de las trabajadoras que más había participado «de la vida institucional», tomando parte en muchas actividades de la ONCE. «Tiene muy buena relación con todos, es muy sociable y abierta», señalaba en sus declaraciones.