El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, abrió hoy la puerta de salida a los ministros de Ciencia, Pedro Duque, y de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, para dirigir organismos internacionales: la Agencia Espacial Europea (ESA), el primero, y la Organización Mundial de Comercio (OMC), la segunda.

Lo cierto es que ambos mantienen un perfil muy bajo en el Ejecutivo -especialmente grave y delicado en el caso de la titular de Exteriores al tratarse de una cartera de Estado-, y si dejan el Gabinete habrá una oportunidad para que el presidente pueda remodelar su equipo, muy desgastado y afectado por la crisis del Covid-19.

Pedro Sánchez fue preguntado por este asunto en la rueda de prensa posterior a la conferencia de presidentes que cada domingo se celebra de forma telemática desde la declaración del estado de alarma. Su respuesta, esta vez, sí fue clara: «Es un orgullo que haya candidatos de España tan cualificados para puestos tan importantes», dijo el presidente. Y añadió que «este es un Gobierno que se ha movido en su elección por capacidad, mérito, y la confianza que generan dentro y fuera de España».

El presidente del Gobierno, por tanto, dio carta de naturaleza a las dos candidaturas. Conseguir esos puestos o no será un buen termómetro para medir la influencia y peso internacional que tiene España en la actualidad. Que Duque haya sido ministro de Ciencia -en su momento supuso una gran sorpresa por su nula experiencia en la administración-, completa un perfil que en principio casa bien con el de director general de la Agencia Espacial Europea (ESA, en su acrónimo en inglés). Es un puesto que cada cuatro años eligen los 22 países miembros del organismo, que desde 2014 dirige el alemán Johann-Dietrich Wörner. Su mandato finaliza el 30 de junio de 2021 y no va a renovar.

Primeros pasos

El Gobierno, informa Ep, ya ha dado algún paso para levantar posibles obstáculos a su candidatura. El año pasado, ya con Duque al frente del Ministerio de Ciencia, España se comprometió a aumentar un 30 por ciento su aportación para el periodo 2020-2026, hasta alcanzar los 1.658 millones de euros, lo que situaría la contribución española en torno al 7 por ciento del total del presupuesto de la agencia, que es lo que España debería aportar a la ESA en función de su PIB.

Al plan de postular a Pedro Duque en la ESA se ha sumado ahora las opción de que la jefa de la diplomacia española, Arancha González Laya, dirija la OMC. Una posibilidad que Sánchez no preveía cuando la fichó para el Gobierno. Lo cierto es que su peso es mínimo en el Gobierno. Si España consigue esos dos nombramientos no sólo recuperaría peso internacional sino que sería una oportunidad inmejorable para Sánchez para hacer una crisis de gobierno más profunda para afrontar la postpandemia y crisis económica.

Por redaccion

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