El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, presentó este miércoles a las principales organizaciones de autónomos (ATA, UPTA y UATAE) su propuesta para que los trabajadores por cuenta propia coticen al sistema en función de sus ingresos reales. Ante el abanico de posibilidades en vigor, habría un colectivo que verá cómo debe abonar más dinero en su cuota social a partir de 2021: el formado por los empresarios que tributan más de 25.000 euros al año.

Se trata de unos 700.000 autónomos -de los tres millones de profesionales en activo-, según los cálculos de Seguridad Social, los que se verían afectados. Su cotización se incrementaría en función de cuáles sean las rentas declaradas ante Hacienda de forma progresiva desde ese suelo que el Gobierno ha dejado encima de la mesa de la negociación con las asociaciones del sector.

Unos 2,2 millones de trabajadores por cuenta propia declaran unos rendimientos de actividades económicas, según el cruce de datos realizado entre Hacienda y la Seguridad Social.

El departamento dirigido por Escrivá estima que, de todos todos ellos, algo más de la mitad (algo más de un millón de profesionales) tienen unos ingresos inferiores al salario mínimo interprofesional (en 2020 esa cifra se encuentra fijada en los 950 euros al mes), “por lo que su aportación a la Seguridad Social sería menor que la actual con el nuevo sistema”, apuntan en el ministerio.

La propuesta inicial del Ejecutivo propone que los nuevos trabajadores por cuenta propia elijan su base de cotización en función de las previsiones de rendimientos que tendrán durante un ejercicio, por distintos tramos.

Se trataría de un sistema flexible, que se podría incluso modificar a lo largo del año y que se regularice un año después, tanto si el autónomo tiene que abonar más cotizaciones de las estimadas como si el sistema debe reintegrarle un exceso.

Este planteamiento no ha sido acogido con el mismo entusiasmo por todas las asociaciones. La mayoritaria, ATA, lo rechaza. Su presidente, Lorenzo Amor, explicaba este miércoles tras la reunión en el Ministerio que es una fórmula “que deja al margen a la mitad de los tres millones de autónomos“, al centrarse en quienes se encuentran tributando en el sistema de estimación directa del fisco.

El otro millón y medio, formado por los autónomos que tributan por el Impuesto de Sociedades, los autónomos colaboradores o los que tributan por módulos, quedan fuera de la propuesta al no tener rendimientos estimados.

Amor considera que “con la que está cayendo”, en referencia a la situación económica actual, “no es el momento de subir la cotización” a los que ganan más de 25.000 euros al año.

Sin embargo, el presidente de UPTA, Eduardo Abad, considera que es “un sistema más justo que el actual” al ligar los ingresos de cada autónomo con esas cotizaciones, aunque implique “un ajuste” al alza para una parte del colectivo. Abad valora que la propuesta “dejará en situación de mejora de cotización a los autónomos menos afortunados que no llegan al salario mínimo”.

Por redaccion

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